jueves, 31 de diciembre de 2009

En el 2010....

Toma una sonrisa,
regálala a quien nunca la ha tenido;
Toma un rayo de sol,
hazlo volar allá en donde reina la noche;
Descubre una fuente,
haz bañar a quien vive en el barro;
Toma una lágrima,
ponla en el rostro de quien nunca ha llorado;
Toma una valentía,
ponla en el ánimo de quien no sabe luchar;
Descubre la vida,
nárrala a quien no sabe entenderla;
Toma la esperanza,
y vive en su luz;
Toma la bondad,
y dónala a quien no sabe donar;
Descubre el amor,
y hazlo conocer al mundo.

(Mahatma Gandhi)

sábado, 19 de diciembre de 2009

Un Maestro Zen vivía la forma más simple de vida en una pequeña cabaña al pie de una montaña. Una noche, mientras estaba fuera, un ladrón entró a hurtadillas a la cabaña sólo para encontrar que no había nada para robar.

El Maestro Zen volvió y lo encontró. "Has hecho un largo camino para visitarme", le dijo al extraño, "y no deberías regresar con las manos vacías. Por favor, toma mis ropas de regalo."

El ladrón estaba asombrado, pero tomó las ropas y escapó.

El Maestro se sentó desnudo, observando la luna
"Pobre hombre", murmuró. "Hubiera querido darle esta hermosa luna."

BUENOS DIAS, BELLISIMO DIA!!!

Es común ver como nos quedamos atascados en las mismas situaciones día tras día. No es difícil entrar en una rutina cuando debemos trabajar, comer, dormir, estudiar, relacionarnos, en resumen, hacer las labores que el día a día exige para sostenernos.

No tengo nada en contra de la rutina, creo que todos necesitamos un tanto de ella para organizarnos y enraizarnos y así pisar fuerte y profundo el escenario de nuestra vida.


Lo que poco reflexionamos es que la rutina abre paso a los hábitos y sin darnos cuenta, además de la cotidianidad de estas situaciones diarias, vivimos constantemente la repetición de situaciones emocionales difíciles, condicionamientos del pasado que nos manejan y que nos quitan gran parte de nuestra energía.
Situaciones que se repiten día tras día, estímulos repetitivos que actúan como los disparadores de las mismas respuestas o reacciones emocionales una y otra vez.
Hemos aprendido a vivir reaccionariamente “Estímulo – Reacción”. Frente al mismo estímulo se repite la misma respuesta, la misma reacción.

Discusiones frente a las cuales nos comportamos siempre igual, estados depresivos que actúan como un disparador para permitir abatirnos y socavar nuestra fortaleza y fe en nosotros mismos, comportamientos alimenticios engañosos que refuerzan nuestra incapacidad para responsabilizarnos por el bienestar de nuestro cuerpo, por nombrar algunos.

Involuntariamente caemos en las mismas situaciones, perdemos el protagonismo y nuestro poder de elección en nuestra vida. Seguir haciendo lo mismo significa que tenemos que seguir afrontando los mismos resultados y esta actitud no esta muy lejos de haberse convertido en una adicción, un comportamiento adictivo.

Somos adictos cuando hay algo que no podemos dejar de hacer. No puedo dejar de tratarte de esa manera, no puedo parar de comportarme con enojo frente al tráfico, no puedo parar de comer lo que como, no puedo parar de molestarme cuando hablas de ese tema, etc,etc,etc…..
No puedo parar de reaccionar de cierta manera frente a ciertos estímulos, porque dejar de hacerlo representaría tener que vivir la abstención química que me produciría no seguir actuando de la misma manera frente a esa adicción.

Despertar a esta situación es tomar las riendas, tomar el timón del barco de tu vida, de tu comportamiento, abrirle las puertas al Ser y prestarle atención a cada momento, estar presente en él, para frenar los comportamientos reaccionarios.
Despertar a esta situación es estar concientes y entendernos como los observadores de nuestra existencia, capaces de crear, de elegir nuestras respuestas frente a las situaciones, crearlas segundo a segundo, desde un estado de alerta que permite elegir la acción correcta de cada momento.

Cada nuevo día es un nuevo amanecer, en el que tenemos disponible la gran oportunidad de decidir no quedarnos atascados en comportamientos involuntarios y repetitivos y aceptar cada nuevo día como un maravilloso potencial de infinitas posibilidades e infinitos mañanas.

BUENOS DIAS, BELLISIMO DIA!!!
Estoy despierta! Saludando el sol al amanecer…


jueves, 10 de diciembre de 2009

Plenitud

Tu nombre es reflejo del silencio,
El silencio...
La estancia sutil,
donde todo es posible,
donde la esencia de tu presencia,
Se siente por fin.
Tu nombre que,
Solo en la inocencia
tendríamos la sabiduría,
para percibir.
Hacia ti, mi alma se desvía, se quiere ir,
no se puede resistir.
Tu luz refleja tu silueta
IMPONENTE,
no se puede describir.
Valor, coraje, verdad
Amor, ternura y humildad
Poder, belleza, libertad
Abundancia, paz, serenidad
Salud, sabiduría y eternidad.
Busco para mi vida,
el camino que tu dejaste trazado,
en tus letras la clave,
para el desenlace sagrado.
Seguir tus huellas,
para mi es deseado,
el momento mas anhelado...
Por los ángeles seré guiado,
hacia ti,
para que cuando al fin,
te tenga a mi lado,
con tu luz radiante,
hacer brillar las vidas de quienes aún,
no te han encontrado.
Mostrando de nuevo,
Tu camino,
Tus huellas,
Que para todos nosotros,
como un tesoro
has dejado guardado.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Las diosas amadas!!!


Hace mucho tiempo, en una tierra distante, un joven fue al bosque y dijo a su maestro
espiritual:
“Deseo tener riqueza ilimitada y, con esa riqueza ilimitada, deseo ayudar y sanar el mundo. Podría decirme por favor el secreto para crear abundancia?”

El Maestro espiritual respondió: “Existen dos diosas que residen en el corazón de cada ser humano. Todos están profundamente enamorados de estos seres supremos. Sin embargo, hay cierto secreto que necesitas conocer y te diré lo que es.”

“Aunque ames a las dos diosas, debes prestar más atención a una de ellas. Ella es la diosa de la sabiduría y su nombre es Sarasvati. Búscala con afán, ámala y dedícale toda tu atención. La otra diosa, cuyo nombre es Lakshmi, es la diosa de la riqueza. Cuando le prestes más atención a Sarasvati, Laskshmi se pondrá sumamente celosa y te dedicará más atención. Mientras más busques a la diosa de la sabiduría, más te buscará la diosa de la riqueza. Te seguirá a donde vayas y nunca te dejará. La riqueza que deseas será tuya para siempre.”

domingo, 6 de diciembre de 2009

El Perdón


Te presentaste aquí en mi puerta,
ya que por fín escuché tu voz.
Llegaste radiante y simple, como si conocieras cada rincón.
Te imaginaba de muchas formas, en esos ratos de ensoñación.
Tu silueta se dibujaba, pero no encontraba la distinción.
Entre el momento de tu llegada y mis miedos que te alejaban.

Erés tú, tu nombre es así, el perdón
Huía de tí, pues no sabía tu maravillosa función.
Me devuelves la pureza,
vuelvo a escuchar música en mi interior.

Me tomaste de la mano y así sentí tu calor,
calor que recorrió mi vida entera,
sentía el verdadero amor,
tan puro,
es la inocencia, goteando cada dolor.

Dolor en las palabras, palabras que se dijeron,
hechos que alguna vez existieron,
momentos en los que se arañaba el miedo,
susurros de tantos cantares al cielo,
el engaño de tantos momentos de ira, de rabia,
que nunca abrazarían la calma.
Mi vida que tras tantos disfraces,
sólo la verdad escondía,
el amor que olvidé un día,
la tristeza en completa rebeldía.

Qué es la tristeza, si no la conoces por esta vía,
llevándote a tropezar con la vida,
abriéndote así muchas heridas,
heridas que sanarán un día,
por eso llegaste y te quedarás todavía.

Llegaste a devolverme la canción,
esa canción que sólo canta el corazón,
cuando ha llegado el momento,
de darle la bienvenida al perdón.

Erés tú, ese es tu nombre, le cantas así al amor.
Tocas en cada puerta
y así devuelves el entendimiento a través de tu voz.

Mis actos escondían el miedo
el miedo a dejar que me vieran
con mis fortalezas y debilidades,
por qué no?

Que conozcan de que estoy hecha,
O que vean que falla mi voz.
Que sepan que dudo a veces,
O que encuentren en mí algún don,
Que lloro un par de veces
y que rio al oír esa canción.
Que la música del mar me estremece
y vuelo con ella, a lugares lejanos,
de unicornios, que sólo viven en mi ilusión.

Que sepan de que estoy hecha,
Que sepan de mi mal humor,
ese que a diario me asecha
y tras la tristeza, la conciencia me invade
y penetra como una flecha
directo en mi corazón.

Esa soy yo, no lo dudo quiero ser mejor
pero acepto las dualidades
que aún viven en mi interior.
Abro mis puertas a tí, te doy la bienvenida
eres tú,
El Perdón.

Poema que escribí en el año 2004....