martes, 17 de agosto de 2010

¿ En qué lado de tu paragüas has dejado tus zapatos?


Haz las pequeñas cosas de tu vida con una conciencia relajada. Mientras comas, come totalmente: mastica totalmente, saborea totalmente, huele totalmente. Toca el pan, siente la textura. Huele el pan, huele el sabor. Mastícalo, deja que se disuelva en tu ser y permanece consciente; entonces estás meditando. Y entonces la meditación no está separada de la vida. Cuando la meditación está separada de la vida algo va mal. Se vuelve en contra de la vida. Entonces uno empieza a pensar en ir a un monasterio o a una cueva del Himalaya. Entonces uno quiere escapar de la vida, porque la vida parece distraernos de la meditación. La vida no es una distracción, la vida es la ocasión de meditar.

Un discípulo vino a ver a Ikkyu, su maestro. El discípulo ya llevaba cierto tiempo practicando. Estaba lloviendo y, al entrar, dejó los zapatos y el paraguas fuera.

Después de presentar sus respetos, el maestro le preguntó a qué lado de los zapatos había dejado el paraguas.

Ahora bien, ¿qué tipo de pregunta es esta...? Uno no espera que los maestros pregunten tonterías... más bien espera que hablen de Dios, del despertar de la kundalini, de la apertura de los chacras, de luces que aparecen en la cabeza. Uno pregunta cosas ocultas, esotéricas. Pero Ikkyu hizo una pregunta muy ordinaria. Ningún santo cristiano, ningún monje jaina, ningún swami hindú la hubiera planteado. Sólo lo puede hacer alguien que esté con Buda, en Buda, alguien que sea realmente un buda.

El maestro preguntó a qué lado de los zapatos había dejado el paraguas. Ahora bien, ¿qué tienen que ver los zapatos y los paraguas con la espiritualidad? Si se te hubiera planteado la misma pregunta a ti, te habrías sentido molesto. ¿Qué clase de pregunta es ésta? Pero hay algo tremendamente valioso en ella. Si hubiera preguntado algo sobre Dios, sobre la kundalini o los chacras, eso habría sido necio, totalmente carente de sentido. Pero esta pregunta tiene sentido. El discípulo no lo podía recordar, ¿a quién le importa donde se dejan los zapatos y de qué lado se deja el paraguas, a la izquierda o a la derecha? ¿A quién le puede importar? ¿Quién presta tanta atención a los paraguas? ¿Quién piensa en los zapatos? ¿Quién es tan cuidadoso? Pero eso fue suficiente. El discípulo fue rechazado.

Ikkyu le dijo: —Ve y medita siete años más.

—Siete años —dijo el discípulo—, ¿por esta pequeña falta?

Ikkuy respondió: —Esto no es una pequeña falta. Las faltas no son grandes o pequeñas; simplemente no estás viviendo meditativamente, eso es todo. Ve, medita siete años más y después vuelve.

Éste es el mensaje esencial:
Sé cuidadoso, cuidadoso con todo. Y no establezcas distinciones entre las cosas, esto es trivial y lo otro espiritual. Depende de ti. Presta atención, sé cuidadoso, y todo se convierte en espiritual. No prestes atención, no seas cuidadoso, y todo se convierte en profano.

Tú eres el que imparte la espiritualidad, es tu regalo al mundo.

Cuando un maestro como Ikkyu toca su paraguas, el paraguas es tan divino como puede serlo cualquier otra cosa. La energía meditativa es alquímica. Transforma los metales básicos en oro; transforma lo más bajo en lo más alto.
Y en la cumbre última, todo es divino. Este mismo mundo es el paraíso, y este mismo cuerpo es el cuerpo de buda.

OSHO
Tarot de la Transformación.

8 comentarios:

  1. Excelso comentario Maribel.

    Cada cosa que tocamos es Dios en manifestación. No hay más.
    Esa belleza es meditación y oración.
    Ese es el camino de la sagrada humildad.


    Gracias.

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  2. Si no estableces distinción entre las cosas, si no divides lo profano de lo espiritual, todo es espiritual. Y por supuesto, si todo es espiritual, nada es espiritual, porque no hay más que uno sin dos y todo es todo.
    Hermoso el cuento comentado por Osho. Gracias Maribel por tu blog y tu presencia. Un abrazo grande, amiga.

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  3. Saludos cordiales.

    ¡Maravillosos mensaje!
    Para despertar, primero despertar.

    Atentamente
    Erick Bojorque

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  4. Hola Maribel, que alegría volver a leerte!
    Es muy importante saber disfrutar de cada instante y estar ahí ...
    Hermoso texto, muy aleccionador.
    Un dulce y amoroso abrazo, amiga.

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  5. cosas de maestros y discípulos. ¿donde estarían el uno sin el otro?
    graciosa entrada, gracias

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  6. Hola Monica, me gusta leer a Osho, un gran tipo que ha dejado grandes y profundas enseñanzas para que podamos disfrutar con su lectura.
    Por mi parte yo lo he hecho con este texto que nos dejas.
    Un abrazo y feliz fin de semana.

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  7. Si ciertamente sentarse a meditar está bien, pero hacer de la vida la meditación es una buena motivación para estar en el instante, en el presente.

    Un abrazo Maribel.

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  8. Gracias a todos queridos amigos por sus comentarios!!!
    Un abrazo fuerte y cariñoso
    Maribel

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